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El método

Comprender el concepto y convertirlo inmediatamente en sonido

Así explica la escuela lo que hace desde su primera página: metodologías claras y sistemáticas, en orden de dificultad progresivo, para comprender un contenido en el plano teórico y convertirlo enseguida en sonido. Estos son los tres pasos con los que se llega ahí.

Néstor lo cuenta en dos minutos, con la guitarra en la mano

Los tres pasos

Se explica, se aplica y se incorpora

El primero sin el segundo queda en teoría. Los dos primeros sin el tercero quedan en algo que sabés explicar y que no aparece cuando estás tocando.

  1. Se explica el concepto, con su porqué

    Antes de la digitación va la función. Qué papel cumple ese acorde adentro del tema, por qué esas dos notas piden resolver, qué se rompe si se cambian de lugar. La primera clase no arranca por una posición: arranca explicando por qué el ciclo de quintas es la columna vertebral del sistema armónico tonal, que es el sistema que rige buena parte de la música que tocamos.

    La diferencia se nota después: cuando comprendés el porqué, el mismo concepto te sirve en un tema que Néstor nunca tocó frente a la cámara. Una receta, en cambio, solo funciona en el ejemplo donde te la dieron.

  2. Se aplica sobre una obra del repertorio

    Acá el ejemplo no es un ejercicio inventado para que el concepto cierre lindo. Es música del repertorio criollo, de la que cualquiera que toque folklore ya tiene en las manos, y el concepto se toca adentro de ella.

    Y no se toca en el aire: al ciclo se le da un marco rítmico (un arpegio en 6/8, un batido de bossa) para asociarlo a una melodía conocida y poder acompañarse cantando. Ahí se escucha qué cambia cuando aplicás lo que acabás de comprender, y no hace falta creerle a nadie: lo estás tocando vos.

    Obras del repertorio que aparecen en las clases:

    • Zamba del laurel
    • Tonada del viejo amor
    • Balderrama
    • Zamba de mi esperanza
    • Yo no le canto a la luna
    • Bésame mucho
  3. Se incorpora hasta que queda en el oído

    Este es el paso que define si un contenido está aprendido, y es el que más se repite en las clases: cantar lo que se toca, decir el nombre de las notas mientras suenan, saber cómo va a sonar la próxima antes de tocarla. La consigna aparece en 27 de las 40 clases, y Néstor la da también sobre sí mismo, aclarando que su registro vocal es corto y que por eso octava para poder cantar.

    Alrededor de eso van las ejercitaciones: la misma idea en otra disposición, en otro set de cuerdas y en otra tonalidad. El transporte es una de esas herramientas y tiene un motivo concreto, no decorativo: cuando el cantante dice que la tonalidad le queda alta, la vuelta entera hay que poder armarla en la que le sirve.

El eje

Producir el sonido no alcanza: hay que incorporarlo

El diagrama, la digitación y la posición son medios para producir un sonido. Si ese sonido no se incorpora al oído, lo que queda es una habilidad de las manos que no sirve a la hora de improvisar. Por eso el método no termina cuando la nota suena, sino cuando podés cantarla.

  • Cantar lo que se toca

    Primero con la voz afuera y después para adentro. No es un adorno del método: es la consigna que más se repite en las clases, y la prueba de que el sonido dejó de estar solo en las manos.

  • Decir el nombre de las notas

    Cantar diciendo el nombre de lo que suena hace dos cosas a la vez: se conoce el mástil y se educa la audiopercepción, que es la palabra con la que Néstor nombra todo esto.

  • Cambiar de lugar la misma idea

    Otra disposición, otro set de cuerdas, otra tonalidad. Sirve para despegar el concepto de la posición donde se aprendió, que es distinto de repetirlo doce veces.

Una vez que el diagrama nos ayudó a producir los sonidos y a incorporarlos audioperceptivamente ya cumplió su noble función y entonces será hora de prescindir de ellos, ya que tendremos esos sonidos adentro de nuestra audiopercepción y sabremos a dónde encontrarlos en nuestro instrumento.

Néstor Gómez, en la presentación de su cuaderno Melodía Aplicada

Un ejemplo concreto

Los tres pasos, adentro de una sola clase

Esta es la clase 1 de Armonía Aplicada, Módulo 1, la que se regala entera. Los tiempos están tomados de la clase, no estimados.

  1. 03:34Por qué se empieza por el ciclo de quintasSe explica
  2. 05:33El tritono: por qué si y fa piden resolverSe explica
  3. 09:19Tónica, subdominante y dominante: qué hace cada gradoSe explica
  4. 17:07Las disposiciones del acorde sobre el mástilSe aplica
  5. 25:38El ciclo hecho arpegio en 6/8, para cantar y acompañarseSe aplica
  6. 28:24La tonalidad le queda alta al cantante: se arma en otraSe incorpora
  7. 45:29La misma vuelta, ya en tres sostenidos y más ágilSe incorpora

Cuarenta minutos entre comprender por qué el tritono pide resolver y tener la misma vuelta sonando en otra tonalidad. Ese recorrido es el método.

Néstor Gómez sentado con la guitarra, con sus otras guitarras colgadas detrás
Armonía Aplicada, Módulo 1. Son 4 clases y la primera se regala sin recortar.

Antes de empezar

Lo que más se pregunta sobre el método

¿Esto sirve si recién empiezo con la guitarra?

No. Los cursos arrancan dando por sentado que ya te movés con el instrumento: que tenés acordes en las manos y que podés acompañar un tema entero de principio a fin. Si estás en los primeros meses, esto te va a quedar grande y conviene volver más adelante.

¿Por dónde empiezo?

Por Armonía Aplicada, Módulo 1. Los tres pilares se cruzan y se puede entrar por cualquiera, pero el orden natural arranca por armonía, y la razón la da Néstor en el primer minuto de esa clase: el ciclo de quintas es la columna vertebral del sistema armónico tonal.

¿Por qué se insiste tanto con cantar lo que se toca?

Porque es la manera de saber si el contenido quedó incorporado o si solo lo hacen las manos. Mientras podés tocar una idea pero no cantarla, el sonido todavía no está en tu oído, y sin eso improvisar es adivinar.

No es una recomendación al pasar: la consigna aparece en 27 de las 40 clases, adentro de los ejercicios y no como cierre.

¿Y transportar a otras tonalidades?

Se hace, y bastante: en la primera clase de Armonía la misma vuelta pasa por siete tonalidades mayores. Pero es una herramienta del tercer paso, no el paso.

Tiene además un motivo bien concreto, que es como aparece en la clase: cuando al cantante la tonalidad le queda alta, hay que poder armar la misma vuelta en la que le sirva.

¿Cuánto dura cada curso?

Cada curso son 4 clases de unos 48 minutos. El catálogo entero son 10 cursos, 40 clases y 31,8 horas de video en 1080p, con acceso permanente: eso último importa, porque incorporar un contenido no se hace en una tarde.

¿Hace falta tocar folklore?

Las obras sobre las que se aplica son del repertorio criollo, porque es la música que Néstor tiene más cerca y la que ya toca la mayoría de los alumnos. Lo que se explica, en cambio, no es folklórico: un tritono resuelve igual en una zamba, en un bolero o en un tema de jazz.

El método se entiende mirándolo

La clase 1 de Armonía Aplicada, entera, la misma que compran los alumnos. Creás tu cuenta del aula y la mirás ahí, sin tarjeta.

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